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¿Has notado un aumento en la frecuencia con la que necesitas orinar, incluso sin haber aumentado la ingesta de líquidos?
Entendiendo las Ganas Frecuentes de Orinar
Si has hecho más visitas al baño de lo normal, que sepas que este es un síntoma muy común al inicio del embarazo. Puede comenzar muy pronto, a veces justo después de la concepción, y la culpa no es (aún) del bebé presionando tu vejiga.
La verdadera causa inicial es una combinación de factores hormonales y circulatorios. La hormona del embarazo, hCG, aumenta el flujo de sangre a la región pélvica. Al mismo tiempo, el volumen total de sangre en tu cuerpo comienza a aumentar para sostener al feto. Como resultado, tus riñones necesitan trabajar más para filtrar este volumen extra de sangre, lo que lleva a una mayor producción de orina.
Este proceso hace que la vejiga se llene más rápidamente y con más frecuencia, resultando en la necesidad de orinar más a menudo, incluso despertando durante la noche para ello. Es una señal de que tu cuerpo ya se está adaptando de forma eficiente para la gestación.
Mientras que al final del embarazo la presión física del útero sobre la vejiga se convierte en el factor principal, en el primer trimestre el aumento de la frecuencia urinaria es puramente funcional. La buena noticia es que este síntoma tiende a aliviarse un poco durante el segundo trimestre, antes de regresar con más intensidad en la recta final. Es crucial no reducir la ingesta de líquidos para intentar disminuir las idas al baño; mantenerse hidratada es fundamental para ti y para el bebé.
Este quiz es para fines informativos y de entretenimiento, y no sustituye un diagnóstico médico. Consulte siempre a un profesional de la salud. Lea nuestra Política de Privacidad.